Mediante encargos fiduciarios o patrimonios autónomos recibimos los recursos, los mantenemos invertidos mientras se destinan a su objeto y realizamos los pagos, de acuerdo con las condiciones señaladas en el contrato.
Estos esquemas fiduciarios permiten manejar recaudos masivos a nivel nacional; diferentes tipos de alternativas de inversión, desde carteras colectivas hasta portafolios estructurados a la medida de los requerimientos del cliente; realización de pagos masivos incluyendo nóminas, seguridad social, y diferentes modalidades, a través de la red bancaria nacional.
Se delega en cabeza de la Fiduciaria la administración profesional de la tesorería de proyectos y programas de alto impacto en el sector público o privado, pero que en muchos casos no son del corte de los negocios de la empresa.